Llevaba mucho tiempo sin publicar, la verdad. Primero porque tras el viaje he tenido mucho lío y poco tiempo para cocinar y hacer fotos y luego por problemitas de blogger.
El caso es que ya estoy aquí otra vez. Y vengo con un plato sencillito, sano y exquisito (al menos en mi opinión).
Ingredientes:
- Guisantes frescos
- Patatas baby
- Huevos
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal roja (rotes Salz)
Elaboración:
Se lavan las patatas y se ponen a cocer.
Se desgranan los guisantes y se ponen a hervir unos 3 minutos.
Se pone una cazuela con agua a hervir. Mientras, se preparan los huevos para escalfar. Yo tomé prestada la idea de Juan Mari Arzak para este asunto.
Se trata de forrar el interior de una taza o pocillo con una lámina de papel de film. Se casca el huevo en el interior y se le pone sal (también se puede aprovechar para poner hierbas, huevas de pescado, caviar de erizo o lo que se desee). Se hace un atadito con el film de forma que quede como una bolita de huevo.
Cuando esté hirviendo el agua, se pone el atadito dentro unos 3 minutos para escalfarlo.
Se sirven los guisantes y las patatas y se le pone un chorrito de aceite de oliva. Se corona con el huevo escalfado y se corta con un cuchillo para que la yema escurra sobre la patata.
Se le pone por encima un poco de sal roja.





